jueves, 18 de febrero de 2016
Es divertido ver cómo por algunas personas lo dejaríamos todo. Incluso cuando el tiempo ha pasado y el poder de la razón ha golpeado tus sentidos. No importa que ya seas capaz de ver los errores de esa persona o que seas consciente de todo el daño que te ha hecho y de lo mal que estaba esa relación a final de vuestros tiempos juntos. Supongo que hay amores que están hechos para perdurar y, aunque no duelan, escuecen. Supongo que hay relaciones que incluso estando en su peor fase todavía son fantásticas. Cómo puede ser que te quiera tanto, que incluso sabiendo que estoy en paz aunque no estés, no te dejo de querer.
domingo, 20 de diciembre de 2015
Para ti
Dímelo antes. Dímelo antes de que me enamore, antes de que tú seas el pilar principal de mi vida. Dímelo y así podré evitar deshacerme en lágrimas y destrozar mi corazón. Porque no soy tan fuerte como hago parecer y tu apoyo quizá se vaya a convertir en fundamental. Dímelo y así correré a esconderme, y me escaparé a un lugar en el que nadie nunca me pueda dañar. Dame una señal al menos, y yo sacaré las fuerzas para destruir este paraíso y echar a volar. Me convertiré en una águila que desde el cielo mirará con fuerza y desafío. Nunca más seré presa fácil, nunca más permitiré que nadie sea el dueño de mi corazón. Porque este solo me pertenece a mí, y así debe seguir.
martes, 8 de diciembre de 2015
Pensamientos sobre la vida
El último suspiro de una vida llena de emociones, rodeada de grandes misterios y no tan significativas personas. El mundo como compañero y mi perro como amigo. Una noche de lluvia que enamora y una mañana soleada que me quema, que se ríe de mí. Quizá no lo más normal del mundo, puede que ni tan siquiera lo más raro. Simplemente es lo que pertenece a mi universo. Un universo en el que las cosas no son como tendrían que ser ni como me gustaría que fueran, pero que está lleno de melodías que me recuerdan que no estoy solo, que incluso el silbido del viento puede convertirse en algo bello que te haga sentir. Porque la vida no tiene que ser siempre bonita y llena de sonrisas. La vida está llena de lo que le apetece. Temporadas más agradecidas que otras. Pero un buen ritmo acompañado de una buena letra es todo lo que se necesita para dejarte llevar por tus emociones. Y si tienes emociones, si te dejas llevar, si conoces la importancia de una sonrisa y la necesidad de una lágrima... Bueno, entonces es cuando estás viviendo de verdad.
domingo, 22 de noviembre de 2015
El muro
Si me siento en este muro, quizá se derrumbe. ¿Pero acaso eso importa?
Hoy es uno de esos días en los que estoy contenta, pero en los que algo viene a golpearme y a intentar robarme esa felicidad. Hace ya bastante tiempo que mi vida no es la que era y, últimamente, los cimientos sobre los que la he construido se tambalean, lo que, soy consciente, implicaría mi total destrucción. ¿Cuántas veces habré oído eso de que 'no dependas de nadie'? He perdido la cuenta, me temo. Me río. Nunca le he hecho caso a eso. Es difícil basar tu vida en ese principio, y más si haces lo que te apetece en cada momento o, como dirían los poetas, lo que te dicta el corazón.
No ha parado de llover en toda la semana, pero hoy me ha dado igual mojarme y he salido a pasear. No me he traído el paraguas porque iba a acabar empapada de todas formas, pero no había caído en lo molesto que es que te golpee el agua en la cara. Ahora ya es demasiado tarde para volver a casa, he tomado una decisión: voy a ver cómo se pone el sol en este día lluvioso. Para ello he subido a la colina más próxima y, como no sé dónde está el sol, simplemente me voy a quedar aquí parada mirando al horizonte. Sé que algunos pensaran que no estoy bien, que me falta un tornillo. Pero a mí esto me llena. Esto me da lo que necesito: me ayuda a creer en los imposibles, en que no he nacido para hacer lo que hacen los demás, en que no hay nada escrito. Y eso me hace sonreír. Así que aquí me hallo yo, sola en una colina intentando demostrarme a mí misma que hago bien por luchar por lo que me hace feliz, aunque eso signifique que a veces vaya a mojarme hasta los huesos y a coger un resfriado. Convenientemente, hay un muro -un tanto deteriorado por el temporal- al lado de un árbol. Si me siento en este muro, quizá se derrumbe bajo mi peso. ¿Pero acaso eso importa? Como mucho me caeré.
Y me volveré a levantar.
Hoy es uno de esos días en los que estoy contenta, pero en los que algo viene a golpearme y a intentar robarme esa felicidad. Hace ya bastante tiempo que mi vida no es la que era y, últimamente, los cimientos sobre los que la he construido se tambalean, lo que, soy consciente, implicaría mi total destrucción. ¿Cuántas veces habré oído eso de que 'no dependas de nadie'? He perdido la cuenta, me temo. Me río. Nunca le he hecho caso a eso. Es difícil basar tu vida en ese principio, y más si haces lo que te apetece en cada momento o, como dirían los poetas, lo que te dicta el corazón.
No ha parado de llover en toda la semana, pero hoy me ha dado igual mojarme y he salido a pasear. No me he traído el paraguas porque iba a acabar empapada de todas formas, pero no había caído en lo molesto que es que te golpee el agua en la cara. Ahora ya es demasiado tarde para volver a casa, he tomado una decisión: voy a ver cómo se pone el sol en este día lluvioso. Para ello he subido a la colina más próxima y, como no sé dónde está el sol, simplemente me voy a quedar aquí parada mirando al horizonte. Sé que algunos pensaran que no estoy bien, que me falta un tornillo. Pero a mí esto me llena. Esto me da lo que necesito: me ayuda a creer en los imposibles, en que no he nacido para hacer lo que hacen los demás, en que no hay nada escrito. Y eso me hace sonreír. Así que aquí me hallo yo, sola en una colina intentando demostrarme a mí misma que hago bien por luchar por lo que me hace feliz, aunque eso signifique que a veces vaya a mojarme hasta los huesos y a coger un resfriado. Convenientemente, hay un muro -un tanto deteriorado por el temporal- al lado de un árbol. Si me siento en este muro, quizá se derrumbe bajo mi peso. ¿Pero acaso eso importa? Como mucho me caeré.
Y me volveré a levantar.
lunes, 8 de diciembre de 2014
Antivirus personal
Cuando encontramos algo hermoso alguien debería alertarnos de lo vacíos que nos sentiremos cuando lo perdamos. No sé, quizá una voz en la cabeza que nos diga "Piip, piip, peligro. Usted se encuentra en zona de riesgo". Estoy segura que nos sería más útil que la alerta de antivirus que nos sale cada dos por tres en el ordenador. Sí, "Pon un antivirus en tu vida". Suena bien y todo.
viernes, 5 de diciembre de 2014
Presagio de futuro
Soñando con su boca soñé que me
quemaba. Sentía el ardor de las heridas que él iba dejando en mis
labios. Su aliento contra el mío, nuestros cuerpos hecho uno.
Consumiéndonos como una cerilla encendida, como un cigarro en un día
airado.
Me desperté sudando. Media hora de
agua fría en la ducha no fue bastante para olvidar su recuerdo, como
bien sabía que no lo sería ni una vida entera.
miércoles, 17 de septiembre de 2014
La gota
A veces caemos. A veces volamos. A veces solo estamos. No se puede evitar vivir, así como no se puede renunciar a morir. Solo somos lo que tenemos, lo que reímos, lo que amamos, lo que odiamos. Pero qué son esto más que un montón de palabras, qué es la vida más que un cúmulo de momentos.
Una gota de lluvia cae del cielo, y las miradas se posan en ella. Algunas risueñas y soñadoras, otras molestas. No hay una solución, no se puede hacer nada contra la naturaleza, contra el destino. No hace falta creer ni asustarse, solo aprovechar lo que tenemos a nuestro alcance y disfrutar. Sea lo que sea, tenga los peros que tenga.
Una gota de lluvia cae del cielo, y las miradas se posan en ella. Algunas risueñas y soñadoras, otras molestas. No hay una solución, no se puede hacer nada contra la naturaleza, contra el destino. No hace falta creer ni asustarse, solo aprovechar lo que tenemos a nuestro alcance y disfrutar. Sea lo que sea, tenga los peros que tenga.
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