martes, 8 de diciembre de 2015
Pensamientos sobre la vida
domingo, 22 de noviembre de 2015
El muro
Hoy es uno de esos días en los que estoy contenta, pero en los que algo viene a golpearme y a intentar robarme esa felicidad. Hace ya bastante tiempo que mi vida no es la que era y, últimamente, los cimientos sobre los que la he construido se tambalean, lo que, soy consciente, implicaría mi total destrucción. ¿Cuántas veces habré oído eso de que 'no dependas de nadie'? He perdido la cuenta, me temo. Me río. Nunca le he hecho caso a eso. Es difícil basar tu vida en ese principio, y más si haces lo que te apetece en cada momento o, como dirían los poetas, lo que te dicta el corazón.
No ha parado de llover en toda la semana, pero hoy me ha dado igual mojarme y he salido a pasear. No me he traído el paraguas porque iba a acabar empapada de todas formas, pero no había caído en lo molesto que es que te golpee el agua en la cara. Ahora ya es demasiado tarde para volver a casa, he tomado una decisión: voy a ver cómo se pone el sol en este día lluvioso. Para ello he subido a la colina más próxima y, como no sé dónde está el sol, simplemente me voy a quedar aquí parada mirando al horizonte. Sé que algunos pensaran que no estoy bien, que me falta un tornillo. Pero a mí esto me llena. Esto me da lo que necesito: me ayuda a creer en los imposibles, en que no he nacido para hacer lo que hacen los demás, en que no hay nada escrito. Y eso me hace sonreír. Así que aquí me hallo yo, sola en una colina intentando demostrarme a mí misma que hago bien por luchar por lo que me hace feliz, aunque eso signifique que a veces vaya a mojarme hasta los huesos y a coger un resfriado. Convenientemente, hay un muro -un tanto deteriorado por el temporal- al lado de un árbol. Si me siento en este muro, quizá se derrumbe bajo mi peso. ¿Pero acaso eso importa? Como mucho me caeré.
Y me volveré a levantar.
lunes, 8 de diciembre de 2014
Antivirus personal
viernes, 5 de diciembre de 2014
Presagio de futuro
miércoles, 17 de septiembre de 2014
La gota
Una gota de lluvia cae del cielo, y las miradas se posan en ella. Algunas risueñas y soñadoras, otras molestas. No hay una solución, no se puede hacer nada contra la naturaleza, contra el destino. No hace falta creer ni asustarse, solo aprovechar lo que tenemos a nuestro alcance y disfrutar. Sea lo que sea, tenga los peros que tenga.
martes, 19 de agosto de 2014
Elecciones incorrectas
Todo duele menos cuando toma forma. Desde el principio, somos conscientes de qué planes van a ser buenos para nosotros y cuáles no, pero a pesar de saberlo, seguimos andando. Tomamos el camino equivocado a proposito, y cuando se tuerce nos duele igual que si no lo hubiésemos sabido. Lo bueno de todo esto es que no nos coge por sorpresa y disfrutamos el haber sabido predecir la catástrofe. Y quizá algún día, después de mil desengaños, dejemos de apostar por la opción peligrosa y elijamos el camino de rosas que nos lleva a la placentera felicidad. Qué fácil es equivocarse y qué difícil acertar.
lunes, 21 de julio de 2014
Reseña de La Hermandad de la Sábana Santa de Julia Navarro
La Hermandad de la Sábana Santa es una novela de 12. He tenido el placer de descubrir este verano a Julia Navarro y tengo que decir que los dos libros que he leído hasta ahora - Dispara, yo ya estoy muerto y La Hermandad de la Sábana Santa- me embelesan. A pesar de estar acostumbrada a los finales felices (y un tanto utópicos) a los que se suelen rendir los escritores, sienta bien este tipo de prosa que se te mete tan dentro de la piel y con la que puedes sentir el dolor e indignación de los protagonistas.
He de confesar, que suelo leer este tipo de novelas de la mano de Dan Brown y que al negarme ese final feliz con el que nos suele obsequiar me he sentido decepcionada. Pero tras unos segundos, una sensación de placer ha empezado a recorrer mis entrañas, pues no todos consiguen esta mezcla de admiración y rabia que ha despertado en mí este libro.
Me ha gustado mucho más que las de Dan Brown porque no aburre con páginas llenas de datos que te acaban saturando, sino que va insertando los datos bajo la apariencia de una historia. Vais a tener que perdonar mis continuas comparaciones con Brown, pero hasta ahora había sido mi referente en este género.
Por último, avisar que las dos novelas que yo he leído no tienen nada que ver la una con la otra. Pero las dos me han parecido exquisitas.
Simplemente genial.
